Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Jueves, 01 de septiembre de 2005

Renovación

Salvador Dalí - Explosión


El mundo se acaba. Es inevitable, el final es inminente. No se por qué tengo la certeza pero si sé que no hay error posible: mañana no existe y nadie podrá solucionarlo. Aturdido por la idea, sentado en un rincón de mi azotea, miro al infinito. Me siento como uno de esos insectos cuya vida sólo alcanza los tres días, pienso en que para esos insectos los segundos pasan como si fueran días… a mi sólo me queda un día de vida así que los segundos son más intensos aún, cada uno de ellos que paso sin moverme, pienso, son como estar meses, quizá años, en letargo.

Soy el más insignificante de los bichos pero mi alma es la de un humano. Miro a lo lejos, a la ciudad, está llena de gente. No saben que ellos también son insectos.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

El paso del tiempo.

Me levanto del suelo. He pensando tantas veces qué haría si me dijeran que tengo una enfermedad terminal y que me quedan pocos días. Con la cabeza fría es fácil pensar en cosas así, es como un juego, pero ahora estoy bloqueado. Siempre he pensado que es ridículo arrepentirse de las cosas que no se han hecho, pero ahora estos son los pensamientos que martillean mi mente. Tanto por hacer y tan poco tiempo… imposible elegir. Me gustaría llamar a toda esa gente que significa mucho para mí y decirles todo lo que alberga mi corazón. También necesito abrazar fuertemente a tres personas… pero no puedo, no debo alarmarles con el final.

El frío que siempre ha existido en mi corazón se hace más notable, me quiere recordar todas las cosas que no he sentido, o que hace tanto tiempo que sentí q ahora parecen vividas por otra persona que no fui yo, porque realmente no fui yo, el yo de ahora. Siempre había rechazado algunos sentimientos porque los veía como un signo de debilidad, o quizá como una deformación causada por la obsesión humana. Sí, hablo del amor. Lo odiaba porque jamás he sido capaz de sentirlo, quizá a un animal como yo no se le permite refugiar tal sentimiento en el corazón, y me hubiese gustado tanto… pero ya no importa en absoluto.

Ser reservado me ha hecho perderme muchas cosas, estoy seguro. Debería haber vivido menos alienado por la vida cotidiana y haber trabajado más en mi. Llevo toda mi vida siendo como una fría roca y ahora el calor emerge de mis entrañas y me agrieta, me deshace. Y ahora nadie podrá ver como soy realmente porque estoy solo. Estoy solo y todo se acaba.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Bajo a mi habitación. Mi gato está allí, me mira asustado, en sus ojos veo desconcierto, seguro que él también sabe que el final se acerca. Siempre he pensado que él sentía las cosas como yo. Los animales pueden sentir todo más fácilmente que los humanos porque ellos no atienden a bienes materiales, sólo los necesarios para su existencia, así que ponen todos sus sentidos en la vida y pueden percibir. Ahora mi gato es un insecto como yo, su vida durará tanto como la mía, somos iguales. Le doy las gracias a este pequeño gato negro por todas las reflexiones que han surgido en mi vida mientras observaba su andar sinuoso. Abro la ventana y dejo que se escape. Le regalo la libertad.

Miro el reloj. En todo el día no me había atrevido a hacerlo, el tic-tac se clava en mi pecho cada vez más. Soy prisionero del tiempo. Hace mucho que pasó la hora de comer. ¿Cómo tener hambre en una situación así? Y bueno, la idea de comer por ser una necesidad del cuerpo también se ha tornado absurda, como tantas otras obligaciones. Todas se van difuminando cada segundo hasta esfumarse para la eternidad. Y yo cada segundo soy más libre.

Miro fotos. Tengo cientos de ellas que nunca suelo mirar, de momentos que había olvidado por completo. Aparecen mis familiares en las fotos, no es una de mis prioridades verlos ahora, no despiertan mucho en mí. Sólo consiguen mover algo dentro de mi unas fotos de mi abuela, a ella si me gustaría verla, pero está muerta. Si existiera el cielo podría verla esta noche, pero siempre fui un escéptico, y no creo que esto cambie, ni ahora que el final es el presente. Cojo una foto de mi abuela, poco a poco voy tragándome trozos de papel. Me la he comido entera. También me como una foto mía de cuando era niño, era feliz entonces.

De pronto he recordado esa botella de vino q tenía guardada para una ocasión especial que no llegó y que, sinceramente, jamás pensé que llegaría. Aún así la guardé, no se por qué, quizá esperaba algo de la vida, aunque siempre diga q no. A quién le importa.

Abro más cajones y armarios, hay miles de cosas sin terminar guardadas en ellos, como cuadros, cuadernos con planes… miro cada uno de ellos y me recuerdan a las circunstancias en que estaban siendo creados. Cuando se fue la ilusión de esos momentos, la que me impulsó a comenzarlos. Dejé de crearlos y ahora morirán inconclusos.

Pasan horas y horas.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Llevo mucho tiempo reflexionando. Mi vida en torno a unas horas. Me siento como un recluso en el corredor de la muerte. Pero hay una gran diferencia, aunque ahora me sienta esclavo del tiempo, se que soy libre, y mi libertad es cada vez mayor.

Miro por la ventana. Dentro de poco el crepúsculo hará presencia. Descorcho la botella de vino y comienzo a bebérmela en una copa en la terraza, sentado en la barandilla. La gente pasa y me mira extrañada. Ilusos.

Veo caer la última gota de la botella dentro de mi copa. Degusto cada sorbo de este vino como si fuera el último. El último… había olvidado que ciertamente así es. Parece que mi mente aún no lo había asimilado.

En mi estado de embriaguez me apetece conducir mi coche, que me lleve al lugar más alto que pueda recordar. En estos momentos no recuerdo ninguno. Miro por la ventana, veo cual es el edificio más alto de la ciudad y allá voy. Es un bloque de pisos, no se cuentas plantas tendrá pero no me importa, cojo el ascensor y subo a la azotea. El cielo tiene un tono púrpura especial. Color de fin del mundo, pienso, es mi regalo final, poder ver un cielo así.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Presiento que sólo quedan minutos, muy pocos minutos. Siento una gran energía…

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Más energía. Mi corazón se acelera.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Mi cuerpo es muy ligero. Mi alma más libre que nunca. Cojo carrerilla, corro con todas mis fuerzas por la azotea. Ya lo veo venir. Corro un poco más fuerte, y más, y más… y salto al vacío. Cuando estoy en el aire un estallido sale de lo más profundo de la tierra y en cuestión de segundos todo explota, a la vez que mi corazón explosiona dentro de mi pecho. ¡Qué placer! Mi cuerpo se abrasa poco a poco, siento como se hace cenizas en el aire sin llegar a caer. El viento me transporta a ninguna parte, se lleva esa parte física de mí que ya no necesito, se la lleva muy lejos y la felicidad llena toda mi esencia. Sin lugar a dudas, cuando estuve en el aire, al iniciar el vuelo, me sentí mas pleno que nunca, era lo mejor que había sentido jamás. Y el abrazo del fuego me completó. Ahora soy un alma libre en medio de los restos de lo que fue el mundo, un mundo que nunca me dio lo q busqué. Ahora sólo soy esencia y vagare por el espacio para siempre. Seguro que de un momento a otro vuelvo a encontrarme con mi gato.



Por: GoTaH RaG DoLL | Mis Alas | Voces en el Silencio (1) | Referencias (0)

Voces en el silencio

Extraordinario! Tus letras-palabras me aceleraron el corazón mientras corría por la terraza impulsada x tu apuro. que al fin, llegó. la libertad!

María | 10-09-2008 19:59:15

Rompe el silencio...


Recordar datos

Busca en mi bitácora

Otras mentes

"La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia."               Anatole France

La Hora en...             ¿qué más da dónde?

Calendario

<<
Septiembre de 2005
>>
Lu Ma Mi Ju Vi Do
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Visitas

eXTReMe Tracker       
conectado(s)
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009