Martes, 29 de agosto de 2006
Por las noches vuelvo silenciosa a casa. Con mucho sigilo cierro la puerta con llave (manías de mi madre) y me dirijo al aseo a lavarme los dientes. Tengo la costumbre de lavarme los dientes paseando por el pasillo (creo que no es una costumbre rara), excepto por las noches, que cuidadosamente me introduzco en el oscuro salón a saludar a su ausencia. Allí me quedo unos eternos segundos, como quien observa escondido. Y no sé por qué me oculto, si sé que la ausencia no va a huir.
                                                                       ... y el vacío sofá ...
Por: GoTaH RaG DoLL | GoTaH | Voces en el Silencio (3) | Referencias (0)
Esa costumbre no es rara. Ahora intento quitársela a mi hermana (porque lavarse los dientes se le convierte en un ritual larguísimo).
Y sí, la ausencia es una maleducada. Viene por su cuenta y ahí se queda... Yo también me la encuentro con frecuencia en el salón.
Niha | 29-08-2006 17:10:56
Eso de entrar despacito por las noches... Creo que nos suena a todos. Y eso que yo no acostumbro a llegar muy tarde. Sólo los sábados, pero el fin de semana lo paso en casa de mi novio... así que nadie me oye ni me dice que pase la llave. ![]()
Albita | 31-08-2006 14:50:13
Todos hemos maldecido algun objeto al caer cuando lo habiamos hecho todo lo mas silencioso posible...jiji
Sotijoe | 31-08-2006 15:28:53
"La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia."               Anatole France